viernes, 19 de febrero de 2010

Pulso y Presión Arterial.


La expansión y el rebote elástico alternados de las arterias con cada sístole y diástole del ventrículo izquierdo crean una onda de presión migratoria, llamada pulso, el cual es más fuerte en las arterias más cercanas al corazón, se torna más débil en las arteriolas y desaparece por completo en los capilares. El pulso es palpable en todas las arterias cercanas a la superficie corporal sobre un hueso u otra estructura firme.
La frecuencia del pulso normalmente es la misma que la del corazón. En reposo, es habitual que sea de unos 70 a 80 latidos por minuto. La taquicardia es la frecuencia cardiaca o del pulso rápido en condiciones de reposo, mayor de 100 latidos por minuto. Por otra parte, la bradicardia es la frecuencia cardiaca lenta del pulso en reposo, menor de 60 latidos por minuto.
Por lo regular, la presión sanguínea arterial se mide en la arteria humeral con un esfigmomanómetro, el cual consta de un manguito o cojín acoplado a un tubo de caucho que a su vez se une a una perilla compresible que se usa para insuflar el manguito. Otro tubo lo conecta con un tubo de mercurio o un indicador de presión marcado en milímetros de mercurio, que se utiliza para medir la presión. El manguito se coloca alrededor del brazo, sobre la arteria humeral, y se insufla hasta que la presión sea mayor que la de la arteria. En dicho punto, la pared de la arteria humeral esta comprimida y no circula sangre por dicho vaso. Dos signos confirman la conclusión de la arteria humeral: 1) no se escuchan ruidos al colocar un estetoscopio sobre la arteria, bajo el manguito, y 2) es impalpable el pulso al colocar los dedos sobre la arteria radial, en la muñeca.
En seguida, se desinsufla gradualmente el manguito hasta que su presión sea menor que la máxima en la arteria humeral. En dicho momento, el vaso deja de estar ocluido, un chorro de sangre fluye repentinamente por él, y puede escucharse, con el estetoscopio, la turbulencia que produce. Cuando se oye el primer ruido, el valor en la columna de mercurio o el indicador de presión corresponde a la presión sanguínea sistólica, que es la presión máxima de la sangre, resultante de la contracción ventricular. Al reducir todavía más la presión en el manguito, el ruido se atenúa repentinamente con el descenso significativo de la turbulencia sanguínea. En este momento el valor medido es la presión sanguínea diastólica o presión sanguínea mínima en las arterias durante la relajación ventricular. La presión sistólica refleja la contractilidad ventricular izquierda, mientras que la diastólica indica el estado de la resistencia vascular periférica. El ruido desparece por completo cuando la presión es menor que la diastólica. Se llaman ruidos de Korotkoff los que se escuchan con la medición de la presión sanguínea.
Aunque puede ser mayor o menor en ciertas personas, en los adultos jóvenes la presión sanguínea promedia 120 mm Hg de sistólica 80 mm Hg de diastólica lo cual se expresa como 120 sobre 80 y se escribe 120­\80. En mujeres adultas jóvenes, los valores son 8 a 10 mm Hg menores. Las personas que se ejercitan con regularidad y tienen buena condición física también propenden a presión sanguínea baja. Así pues, la presión sanguínea levemente menor de 120\80mm Hg es un signo de buena salud y condición física.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada